América Latina es un desierto de simulación en perfusión cardiovascular

Al cruzar la evidencia de las subáreas de simulación clínica y adaptación transcultural, emerge un patrón inquietante: la simulación de alta fidelidad en perfusión existe, funciona y está validada, pero casi exclusivamente en el mundo anglosajón. s-2-1 describe un simulador de bypass cardiopulmonar con puntuaciones de realismo superiores a 4/5 y consenso de que el desempeño simulado predice el desempeño clínico real; no obstante, este modelo fue desarrollado y evaluado en Estados Unidos con participantes de programas acreditados por la AmSECT. No se identificaron réplicas ni adaptaciones de este tipo de simulador en instituciones latinoamericanas.

La única evidencia de validación de instrumentos de evaluación de equipos en español proviene de Chile (n-2-3), donde Armijo-Rivera et al. adaptaron la escala TEAM para emergencias simuladas. Este esfuerzo es valioso pero se limita a equipos de emergencia general, no a perfusión. Por su parte, n-4-1 muestra que incluso en Turquía, un país con infraestructura quirúrgica cardíaca consolidada, los perfusionistas reportan déficits formativos en seguridad de perfusión y piden cursos dedicados en los currículos. Si esta es la situación en contextos con mayor tradición, la brecha en América Latina es presumiblemente más profunda.

Para la tesis de Sandra, este “desierto” constituye tanto la justificación del problema como el nicho de contribución: no se trata solamente de probar si la simulación con IA mejora las NTS (algo que la literatura anglosajona ya sugiere), sino de establecer si es posible implementarla en un contexto donde la formación en perfusión carece de simuladores, instrumentos validados en español y cultura de entrenamiento en habilidades no técnicas. La originalidad reside en llevar la simulación con IA a un terreno donde nunca se ha probado.